CUIDADO DEL PIE
“El 53% de las personas sufren un dolor de pies tan grave como para obstaculizar sus tareas cotidianas”, según la Asociación Médica Pediátrica Americana.
Mantener los pies sanos, recomendaciones básicas del podólogo
Para cuestiones de salud del pie se recomienda tener buenos hábitos de higiene y acudir al podólogo periódicamente, y en especial si hay dolor.
Es recomendable lavarse los pies a diario con jabón neutro y secarse bien, especialmente entre los dedos; cortarse las uñas después del baño y tomar precauciones en piscinas y duchas públicas con el uso de zapatillas de playa y utilizar siempre toallas individuales.
En cuestiones de salud del pie, lo ideal es la prevención:
- Los niños deben caminar libremente sin calzado todos los días durante una hora
- Controlar el peso. Cada kilo extra supone mayor trabajo para los pies.
- Usar zapatos con buen soporte en los talones.
- No utilizar calzados ni ajustados ni sueltos.
- Los zapatos de atletismo no se deben usar más de 4 horas, y sólo para actividades deportivas.
- No estar de pie más de 45 minutos seguidos.
A hora de elegir zapatos hay que ser cauto. No hay un modelo ideal para todas las ocasiones. Como norma básica es mejor que sea cerrado, que permita la funcionalidad del pie, que no sea rígido y que facilite la transpiración. Se recomienda un calzado capaz de amortiguar bien los impactos, proporcionar estabilidad, sujeción y que se adapte a nuestra manera de caminar.
Características fundamentales en la elección de calzados:
- Horma adecuada, ya que éste es el factor clave en el confort. Una horma inadecuada puede provocar problemas de uso e incluso lesiones.
- Calzado transpirable.
- Flexibilidad y ligereza, porque un calzado pesado y excesivamente rígido puede afectar a la función del pie y causar cansancio al caminar.
- Un buen agarre del pié, que asegure la posición correcta del pie dentro del zapato.
- Ausencia de puntos que ocasionen molestias o rozaduras como son costuras, arrugas y otras irregularidades interiores.
- Alta resistencia al resbalamiento, que aporta sensación de seguridad al caminar, evitando lesiones y caídas.
Las personas damos un promedio de 10,000 pasos al día, 5,000 con cada pie. No debemos atraparnos en zapatos que no están diseñados adecuadamente.